Lejos de Frin

En esta novela los años no han cambiado a los cinco amigos: no tienen 15 ni 20 años, no han salido del colegio,

Reseña

Título: Lejos de Frin.
Texto: Luis María Pescetti. 
Ilustraciones: O´Kif-MG.
Editorial Santillana/ Lo Que Leo.

ISBN: 9789504634300.

             

 

             

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               Cuando Luis María Pescetti visitaba escuelas en Argentina durante los años 2004 y 2005, los lectores de Frin – su novela anterior – querían saber cómo continuaría la vida de los cinco protagonistas. Sentían curiosidad por saber qué pasaría con Frin, Lynko, Alma, Vera y Arno cuando tuvieran 15 o 20 años.

Pescetti demoró varios años en resolver cómo seguiría la historia, hasta que una imagen de Frin y Lynko aburridos en la vereda una tarde de domingo le dio el impulso para embarcarse en la escritura de la segunda parte, titulada Lejos de Frin. 

En esta novela los años no han cambiado a los cinco amigos: no tienen 15 ni 20 años, no han salido del colegio, no han modificado su situación familiar, y sin embargo, dejan de ser niños y empiezan a traspasar la tenue frontera que separa la infancia de la adolescencia, la niñez de la juventud.

El curso mismo de la existencia en el pueblo los va enfrentando a situaciones y pruebas en las cuales la vida empieza a mostrar un rostro más conflictivo, más complejo, más duro, y se cuela entremedio de su fuerte relación de amistad y de amor inicial, sin que ellos puedan evadirse, sin que ellos puedan negarse a enfrentarlo.

El mismo título del libro Lejos de Frin entrega un indicio de aquel elemento que viene a perturbar a la alegre y cándida comunidad de amigos: el inexorable alejamiento. La fuga de Arno, de una casa que no es hogar y de una madre que no quiere serlo, para unirse a un circo itinerante, y la mudanza de Alma a otra ciudad a raíz de la separación de sus padres, son dos de los acontecimientos fundamentales que introducen un quiebre en la unidad del grupo.

El alejamiento de Frin es igualmente el alejamiento de Vera, de Arno, de Lynko, de Negrito (el perro de Frin), de la escuela, de la feliz noche de circo, de los paseos en bicicleta, de los campamentos, de la vida regular, de las rutinas familiares, y de los ámbitos queridos.

Encontrar a Arno y acogerlo en su abandono, escribir cartas y poemas, conseguir dinero para llamar por teléfono, para pagar los pasajes de bus, para comprar un computador; buscarle un empleo a la madre de Alma, componer una canción, son algunas de las iniciativas de los amigos para combatir la separación y la lejanía, para resistirse a la fuerza arrasadora de la existencia.

Cada uno de estos episodios está lleno de emoción, de energía, de vitalidad y de humor, pues parecen ser las herramientas que ostentan el narrador y los personajes para hacer frente a la negatividad del destino. Y tal es la fuerza de este modo de enfrentar el mundo y sus adversidades, que los cinco amigos terminan por torcerle la mano al destino para permanecer unidos y repasar bajo la noche estrellada del campamento los episodios en que dejan de ser niños y crecen imperceptiblemente.

 

María José González.

 

 

 

 

 

 

 

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